BANDA DE CHIFLADOS
| Teodoro Petkoff | |
Giordani empujó el desvencijado carromato de la economía nacional un paso más hacia el barranco. Crearon un tercer tipo de cambio oficial, con precios variables, dentro de la banda que establecerá el BCV. La genial medida consiste en transformar el mercado permuta en una Cadivi más chiquita, con un engorro similar para obtener o vender dólares, más el plus de la policía si el vendedor desborda el tope superior de la banda de precios. Lógicamente, no habrá medida policial alguna que impida el funcionamiento de un mercado negro, que ya desde hoy mismo debe estar montado, por ahora para operaciones relativamente pequeñas y en cash, sobre todo porque durante quince días ni siquiera estará abierta la taquilla del permuta. Por supuesto, quién sabe para cuándo, pero inexorablemente, una nueva devaluación ya está engatillada. Por ahora, todo está paralizado porque nadie sabe cuál será el precio del dólar. Nadie compra ni vende nada. ¿A qué precio del dólar se repone la mercancía que se venda hoy? El problema no es tan difícil de entender, a pesar de todos los esfuerzos que hizo Giordani por engalletarlo con una regla de tres para engatusar oligofrénicos. Por un momento, no piense en dólares, lector, sino en tomates. La cosecha de este año se cayó y el precio del kilo saltó de seis a treinta bolívares y pico. No es especulación sino escasez.
¿Que hay vivos que aprovechan la situación para venderlo todavía más caro? Sin duda, pero esos especuladores pueden hacer su agosto porque los precios se mueven mucho y muy rápidamente, gracias a la inflación. Esta es el problema, no la inefable especulación. Si se abate la primera, desaparece la segunda.
SIMÓN BOCCANEGRA
| SIMÓN BOCCANEGRA |
Giordani habla de expectativas negativas
El profesor Giordani soltó ayer otra de sus famosas pamplinadas. Dedicó un rato a ilustrarnos sobre el efecto de las expectativas negativas, es decir, sobre lo que ocurre cuando la genteespera lo peor.Naturalmente, la profunda reflexión estaba dirigida hacia los creadores de expectativas negativas por excelencia, que, en un ejercicio de objetividad científica, el profesor sostiene que son los medios de comunicación. ¿Este profundo analista de la economía nacional se habrá paseado alguna vez por la tremenda capacidad de creación de expectativas negativas que tiene un tipo que un día sí y el otro también anuncia la expropiación de alguna vaina? ¿Habrá percibido Giordani cuán profundamente pueden hundirse las expectativas cuando el mismo sujeto se coge a la brava una finca pequeña en plena producción sólo por pura retaliación política? ¿Sabrá Giordani del poder sumergible de las expectativas que posee eseseñor cuando insulta y amenaza a gobernadores elegidos democráticamente y les arrebata atribuciones y recursos? ¿Se imagina Giordani hasta dónde pueden llegar las expectativas en su viaje al centro de la tierra cuando el interfecto ordena detener jueces que no lo complacen? ¿Cuando arruina el Sistema Eléctrico Nacional y todavía tiene las bolas de quererconvencernos que de los apagones tenemos la culpa los consumidores? ¿Tiene idea el rey de la pamplina frita de la horrorosa carga de expectativas negativas que se dan en un país donde matan al año unas 15 mil personas y se pierde la cuenta de los secuestros? ¿Puede imaginar Giordani cuán negativas pueden ser las expectativas económicas de los venezolanos al saberse en manos de un minpopo tan incompetente y tan neciamente arrogante como el de Cordiplan?
